domingo, 17 de marzo de 2013

 Me encuentro otra vez en la puerta del mismo lugar del que me prometí salir. Hace ya, ocho o nueve meses.  Se ve que nos toma la costumbre y repetimos los mismos errores. Yo pensé que ya había aprendido a caminar diferente para conseguir otros resultados, o es que resulta que aquel fruto de la perseverancia no es  más que una manzana podrida en un cajón de oportunidades (waw, qué metáfora elevada para la estupidez que estoy planteando) ¿Será que nunca cambié y sigo igual? ¿Será que simplemente es un momento de transición  ¿Otro más? La vida misma no para de demostrarnos que todos son círculos; uno da lo que recibe, uno recibe lo que da...
 Simplemente di mucho más que esto.

 Ya todo pasará.